Este fue otro de los “trabajos” que pude realizar durante mi estancia en Villar de Rena. La verdad es que el gran angular te da unas posibilidades increíbles en ciertos momentos. Las fotos que os voy a traer en este post son de las que en ningún momento me las había planteado, pero cuando íbamos hacia el pueblo, y vi los arrozales, sabía que tenía que acercarme a hacer estas fotos. La verdad es que estoy contento con el resultado, por que es bastante próximo a lo que buscaba.

Empece con algo simple, y el sol en la espalda, lo cual, como es lógico, me dio algún que otro quebradero de cabeza con mi propia sombra al usar una focal cercana a los 10mm.

Pronto cambie el ángulo, y puse el sol al otro lado, logrando algo que a David, mi profesor del curso de fotografía, le encantaba, que es entrar en la foto con una zona oscura.

Y termino con esta imagen en la que jugué con la composición usando las pocas nubes que había, y la caseta que aparecía ya en la primera foto.

Que chulada de fotos!!!